Trump Hecho en México

Algún político marrullero de hace muchos años popularizó en su esfera de actividad el término sospechosismo, desde entonces se ha podido aplicar a muchas expresiones y actividades de personajes de ese mismo ámbito.

Así, la rabiosa andanada de insultos, descalificaciones y agresiones económicas que ha orquestado Donald Trump “en contra” de México ha sido respondida por una sospechosista actitud de comprensión, de llamados a la cooperación, de explicaciones, de propuestas de entendimiento, de esperanza en un cambio y hasta de corrección de estilo en los discursos de las más altas esferas de la política mexicana.

¿Acaso los políticos mexicanos se han empezado a dar golpes de pecho, arrepentidos de una actitud agresiva y han tornado en personajes preocupados por la economía de México, que es donde ha descargado su animadversión el recién entrado gobierno gringo?

Tal como se están dando las cosas, las declaraciones de Donald Trump contra México han sido  beneficiosas y han traído no solo simpatías para el país sino muestras de solidaridad sobretodo en el ámbito ciudadano de muchos países cercanos, como los latinoamericanos, y lejanos, como Japón o China.

Los empresarios y productores mexicanos han salido de su tradicional letargo provocado por la absorción total de productos por el mercado estadounidense y, debido al sombrío panorama en las relaciones comerciales México-EE.UU., se han puesto a buscar nuevas opciones, se han aventurado a abrir nuevos mercados y llegar, por fin, los que ya estaban abiertos.

Así, tras la amenaza con nuevos impuestos a productos de origen mexicano, se creó la tendencia en redes sociales y, la mejor modalidad de difusión, en el “boca a boca” que llama a consumir de manera preferente lo que se produce y es de origen nacional, boicoteando lo de origen gringo, incluidas empresas como de café o automovilísticas (Starbucks, Ford), marcas de ropa o de comida (ivanka trump, mcdonalds, hasta llegar a las de transporte individual (uber) y de construcción (home depot), que apoyaran en un su cruzada antimexicana a Donald Trump.

De entrada, tras haberse consumido 100 mil toneladas de aguacate mexicano en la semana del Super Bowl (pese a Trump); y con ello se dijo que Japón aumentaría hasta las 75 mil toneladas su consumo; no dejaron llegar cargas de fresa y jitomate, que fueron vendidas rápidamente dentro del país; en esa inercia llegará una automotriz china a vender autos y ampliar una planta ya existente; y países como Bolivia y Ecuador bridan su apoyo a México y piden que los políticos se den cuenta que Latinoamérica es la región natural de México y debe voltear a ella para fortalecer el intercambio, etcétera.

Pero, siempre hay un pelo en la sopa, ¿por qué los políticos mexicanos están empecinados en que Donald Trump les haga buena cara y les de la bendición? Sencillo, el ataque del estadounidense les está echando por tierra multimillonarios negocios que ya tenía cantados al seguir la venta indiscriminada del país, territorio y por consiguiente recursos naturales, disfrazada de acuerdos, zonas protegidas, desarrollos sustentables, mejoras de servicio, ampliaciones de infraestructura, generación de plusvalías y miles de puestos de trabajo. No hay crisis, dijo un sujeto, solo incertidumbre… para ellos en sus negocios, que los evidentes progresos de la economía nacional también vienen a afectarlos en sus intereses y por ello no se quieren enterar de los evidentes avances.

La actitud beligerante de Donald Trump vino a desperezar, sobretodo, al empresariado mediano y pequeño que se está arriesgando a diversificar su mercado al extranjero y atender de mejor manera al interno y se están dando cuenta que es posible hacerlo sin tanto sufrimiento, como el que tienen al depender sólo del mercado gringo.

Si Donald Trump persiste en su actitud hacia México, mejorarán las cosas para el país y su población en general, a pesar de los aviesos intereses de los políticos mexicanos.

Donald Trump afirmó que México no es su amigo, esperemos que sigan las cosas así.

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