Bandera de lutoComo nunca unas elecciones intermedias en México han cobrado importancia trascendental para el futuro inmediato del país, el 7 de junio de 2015 representa la oportunidad de establecer el cimiento de un cambio contundente en la forma de hacer política en esta nación, oportunidad incluso superior a los más recientes comicios presidenciales, principalmente a los del año 2000.

La intervención de las redes sociales en la difusión de ideas de los contendientes, así como la fuerte irrupción de los candidatos independientes (principalmente de El Bronco, candidato al gobierno de Nuevo León), han dado a este periodo electoral posibilidades nunca antes vistas.

Duro contra informado

Los electores siguen estando divididos entre lo que llaman voto duro (formado por las personas que por cuestiones económicas pueden acceder sólo a la información que los mismos partidos políticos les hacen llegar), y lo que llamaríamos el voto informado (formado quienes tienen acceso a los medios de comunicación de forma recurrente y entre estos los que particularmente pueden consultar la información a través de internet y replicarla por medio de las redes sociales).

Entonces, el voto informado es el que ha hecho que el partido en el poder y sus satélites (a nivel federal o local) sientan preocupación por la influencia que puede ejercer en las decisiones de gobierno.

Negativa a ser votado

Otro aspecto a considerar es el contubernio formado por el pro-gobierno y sus partidos rémora (pvem y prd), obligando al aparato de “justicia” electoral a lanzarse contra un solo hombre: Marcelo Ebrard.

El que ese conjunto de agresores de haya lanzado contra Ebrard no revestiría alguna novedad en sí, sin embargo el proceso es grave porque le ha quitado de manera discrecional el derecho a votar y ser votado que ampara el artículo 35 Constitucional, lo que sienta jurisprudencia y permitirá que se aplique a cualquier ciudadano incómodo o peligroso para el régimen en turno.

Independientes

Los candidatos independientes se han colocado como una piedrota en el zapato del régimen, no imaginaban desde los pinos y puente de Alvarado que podrían hacer tanto ruido y jalar tanta gente como para poner en peligro sus planes de dominio.

Jaime Rodríguez, El Bronco, es el independiente más avanzado, tanto que ya parece sólo cuestión de tiempo para que asuma la gubernatura de Nuevo León, ganándole a la candidata edecán-comeplátanos del pri. En Nuevo León es donde se podrá ver ampliamente toda clase de marrullerías que aplicará el tricolor para no verse superado en las urnas y obligado a entregar el poder a un independiente (ni siquiera a un entado partidista como el pan o el prd).

Anular o votar

Se han disparado las posiciones encontradas entre quienes impulsan a la abstención o voto nulo, contra los que apoyan el voto efectivo contra el partido del régimen y sus rémoras.

No obstatante que Roberto Duque Roquero, especialista en temas electorales, ya explicó en un video cómo es que se considera la votación para efectos de triunfo de un candidato y por medio de ello la inefectividad de la abstención y del voto nulo, hay muchas voces influyentes que pugnan por el anulismo y mostrar así a los políticos el hartazgo de la ciudadanía.

 

México está en un momento terrible, donde la ambición de riqueza desmedida de los políticos ha permitido que las trasnacionales de todos los rubros de cualquier país vean al nuestro como un espacio libre al saqueo (“oportunidades” le llaman ellos), donde los mismos integrantes de gobierno pasean flagrantemente sus conflictos de intereses y los encaminan a tomar una tajada de lo que dejen de país los extranjeros. Esas tristes condiciones sólo podrán ser enfrentadas, y en su caso detenidas, a través del poder del voto.

Después de la guerra sucia, de las matanzas cometidas por las “fuerzas del orden”, de los asesinatos de candidatos e integrantes de equipos de campaña de partidos, del evidente intervencionismo de los gobiernos y la televisoras, de candidatos con antecedentes criminales o analfabetas funcionales, de tanta podredumbre existente alrededor de las elecciones 2015, lo único cierto es que sólo el voto efectivo en las urnas dirá cuál es el rumbo que tomará el país.

Crucial de su vida como nación, el voto 2015 pondrá en claro si es que los mexicanos en su conjunto por fin decidirán tomar en sus manos el destino del país y demostrar que son ellos los que tienen el mando y que pueden modificar un régimen que ha sido cínicamente lesivo a los intereses nacionales y personales de cada uno. La consecuencia de no asumir un papel electoral protagónico es sólo una: La definitiva claudicación y entrega absoluta del país.

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