Estado FallidoEl retroceso, el cinismo, la corrupción, la represión y el narco gobierno, son las marcas que las presentes administraciones gubernamentales (locales, estatales y federal), están sellando a fuego en la psique no solo de los habitantes del país sino del mundo entero.

El estado-mafia al que elude el diario francés Le Monde (http://tinyurl.com/lzhrmja) es un símil de lo que el presidente uruguayo José Mujica señaló como estado fallido (http://tinyurl.com/mhfytb7), aunque posteriormente matizaría su declaración, y a lo que tanto hemos visto los mexicanos a lo largo de primer bienio de enrique peña nieto: Altísimos niveles de inseguridad, aplicación de lesivas reformas federales, deterioro progresivo del poder económico popular, excesiva muestra de corrupción en todos órdenes de gobierno, cínica relación con elementos del crimen organizado y protección de estos, así como la abierta utilización de la televisión (particularmente televisa) como medio psicológico de control de masas.

Sin embargo, los cálculos alegres del ente presidencial y sus esbirros se han encontrado con la necia realidad, que en los últimos meses les ha estado demostrando una y otra vez no tienen nada bajo control, advirtiéndoles las consecuencias nefastas de apoyar sus “avances” sólo con discursos y de festinar ganancias mucho antes de que estén sentadas las bases para ello.

Los casos de Ayotzinapa, de Tlatlaya, de la casa blanca, de la multitud de fosas clandestinas encontradas en Iguala, los enfrentamientos entre infiltrados del ejército y granaderos del gobierno del Distrito Federal para generar un falso clima de desestabilización y con ello justificar la represión contra participantes o no de las manifestaciones, las expresiones de repudio a peña nieto en muchos países, así como reportajes y notas informativas internacionales que hablan de un estado mafioso coludido con los grande capos del crimen organizado, dan cuenta de la realidad que sólo el gobierno federal y sus esbirros se niegan a ver.

Sin duda estamos de vuelta a finales de los años 70 y principios de los 80 del siglo pasado, cuando la estulticia y nepotismo priista estaba en la plenitud del pinche poder con personajes como lopez portillo, el negro durazo y hank gonzález, que hacían y deshacían a su antojo en el país, relacionándose con las cabezas del crimen organizado y teniendo en el negro una de ellas, con excesos policiacos en todos los sentidos, negocios a beneficio propio o de familiares, casas particulares de proporciones palaciegas con origen en los dineros públicos y la instauración de la máxima pesadilla política del país: la instauración del grupo atlacomulco.

Justamente, debido a razones de edad, ese es el escenario del que abrevaron la mayoría de la actual clase política mexicana, los años finales de los 70 y principios de los 80 fue su escuela, donde se empaparon de la práctica del totalitarismo y la relación con la delincuencia, donde se recibían clases de represión provocada por el estado como herencia de los años 68 y 71. Es ahora que sujetos como miguel ángel mancera, enrique peña nieto y jesús almeida, por mencionar algunos, aplican lo que en sus años de párvulos aprendieron desde la aplicación corrupta del poder.

Hoy, si bien las acciones no se les han dado del todo y se ha presentado férrea resistencia ciudadana, es muy cierto que nadie como el estado-mafia del pri con experiencia probada para reventar manifestaciones, infiltrar provocadores, generar violencia e incertidumbre, inventar grupos delincuenciales de todos los niveles, para después erigirse como el salvador de la población en los momentos aciagos.

Pero aun así, con toda la experiencia en beneficiar a sus compas y generar clima de miedo, se ha encontrado con la indignación generalizada, la difusión en las redes sociales del enojo ante los excesos y el constante recordatorio que este sexenio priista representa, más que nunca, un estado fallido y esa, le guste a quien le guste, es la imagen que tiene el régimen político de México en el mundo.

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