Ex Pemex, ¿ahora?Cuando uno es romántico (a la luz de los sucesos muchos dirían “pendejo”) cree que la patria siempre será lo más importante para un ciudadano de cualquier país, que antes muerto que mancillar el honor nacional, impensable vender, enajenar o siquiera pensar en deshacerse de los bienes que nuestro suelo nos ofrece. La realidad, siempre empeñada en mostrarnos su crudeza nos ha dicho que históricamente a la mayoría de los mexicanos nos vale un cacahuate el presente de nuestra tierra mientras saquemos ganancia.

En la pendejez (romanticismo) nos lamentamos tristemente que los “corruptos políticos” ya volvieron hacer de las suyas, lloramos en las redes sociales el que agredan a nuestro país y “nos duele México”, nos supura la herida y desfallecemos ante tanta atrocidad cometida contra los “ciudadanos cautivos”.

Angustiados ante el evidente saqueo y destrucción del país que han emprendido los partidos políticos (pri, pan, prd, pvem, pt, convergencia, a los que se sumarán la nueva chiquillada de morena, partido encuentro social y el partido humanista), pedimos que respeten la memoria de nuestro próceres que lucharon por un mejor país, que honren los nombres de Lázaro Cárdenas, de Emiliano Zapata, de Guadalupe Victoria, del emperador Cuauhtémoc, etc.) y que, por favor, no vendan a la nación.

Pero pese a todo, en medio de nuestra ceguera ya estamos muy cierto lo que significa que el gobierno rescate algo, que se viene encima una nueva crisis de grandes proporciones que habremos de pagar los de siempre, la clase trabajadora, a costa incluso de nuestro ahorros para el retiro (que funciona ahora como la caja grande del régimen).

Los rescates y las crisis económicas de los trabajadores van aparejadas, tal como ha sucedido con las carreteras, los bancos, teléfonos de México, mexicana de aviación y ahora con el tándem CFE-Pemex, donde no sólo se perderán los ingresos que reportaba la petrolera y los subsidios a la generadora de electricidad, sino que se habrá de cargar con los pasivos que ambas dependencias han generado desde que se llegó a la decisión de venderlas (allá por el régimen de carlos salinas de gortari).

Con la entrada de empresas trasnacionales en el control y generación de la industria eléctrica, así como en el aprovechamiento de los hidrocarburos, vamos a ver de forma gradual y constante la pauperización del poder adquisitivo vía aumentos permanentes y también constantes en los precios de los productos energéticos, lo que traerá como consecuencia el aumentos sistemáticos en los precios de bienes y servicios.

Románticamente (pendejamente) confiamos en que los representantes populares (diputados, senadores) habrían de hacernos justicia ante tanto escarnio de la presidencia y sus secuaces, pero vimos que se dividieron para simular enfrentamiento mientras aprobaban cosas distintas (aunque afines a sus intereses).

Y, entonces, como nada pudimos hacer, esperamos ávidos el nuevo torneo de futbol casero, queremos las vacaciones de verano, nos preparamos rumbo a las fiestas de año nuevo; como buenos mexicanos nos aprestamos para celebrar la independencia y la revolución, el día de la raza, el día de muertos, el día de lo que sea con tal de hacer fiesta, aunque lo que viene sea la página más negra en la vida de nuestro país y de nosotros los ciudadanos.

Total, dice una canción, sólo se vive una vez…

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