Aguinaldos políticos 2013Desde que el hombre decidió vivir en sociedad los finales y principios de ciclos han encerrado un significado especial, ya sea para sembrar o cosechar, para realizar algún rito religioso o pagano, para el nacimiento y la muerte, etcétera. Nuestra época no es ajena a esa costumbre, lo que se puede ver en los aniversarios, los velorios, los campeonatos, los intereses, los impuestos y, más claramente en los fines de año.

Para la clase trabajadora mexicana la época de fin de año es particularmente importante porque es muy dada a celebrar tradiciones de origen europeo como la navidad y las posadas, así como el 31 de diciembre para despedir el año viejo. Pero, por lo que se ha visto en los meses más recientes, estas fechas decembrinas pueden ser de todo menos festivas.

Toda la clase política, desde el presidente de la república hasta el alcalde municipal elegido con menos votos (con mayor énfasis los afiliados al pri), se ha encargado de amargarle a la población nacional este fin de 2013, al aplicarle una gran cantidad de nuevos impuestos, así como avanzar en la privatización de pemex y la educación, pero sobretodo por remarcar las abismales diferencias entre sus sueldos y percepciones con los de el ciudadano medio.

Los sueldos de los funcionarios, de por si ya excesivamente altos, no vienen sólos, están rodeados por una serie de prebendas económicas tan altas que hacen de sus quincenas salariales una mera formalidad y la menor de sus percepciones. Pero, siendo justamente fechas que en el imaginario popular dirigen al inevitable fin de año, son los gigantescos aguinaldos que van a recibir los que ahora recontraafiman que la sociedad mexicana está dividida en tres: los grandes empresarios (de por si ya ricos), los políticos (que se están haciendo ricos sin pudor alguno) y los pobres (que nunca van a ser ricos, porque los políticos les cierran las oportunidades).

Los políticos del nuevo pri (encabezados por enrique peña) y los del babypri (encabezados por jesús zambrano y gustavo madero), sin dejar de lado a instituciones “independientes” como el ife o la suprema corte, se están despechando los dineros de los impuestos con la cuchara grande en eso de los aguinaldos. Ejemplos: un diputado federal recibirá 198 mil 187 pesos y un senador 234 mil 330; un consejero del ife “pobremente” tendrá un aguinaldo de 448 mil 960, un ministro de la suprema corte se meterá a la bolsa 494 mil 46 (http://tinyurl.com/mk86u7n) y, en lo más alto hasta ahora, el gobernador del banco de México, agustín carstens, le echará a su cochinito del ahorro un aguinaldito de ¡¡886 mil 910 pesos!! (http://tinyurl.com/monauat).

Siendo, como lo es, nuestro país rehén de las injusticias de todo tipo, las personas acomodaticias y veletas como los políticos, de cualquier color, jamás se van a detener a pensar si se están aprovechando del poder para sus fines meramente personales, porque precisamente para eso es que buscaron y lograron llegar ahí, y saben que para darle soporte a sus excesos sólo hay una vía: los bolsillos de la población.

El hambre de políticos y satélites por adueñarse del dinero que debía servir para mejorar las condiciones de vida del país y no para darle bienestar a sus familias, es un ciclo vicioso que ya se ha hecho tradición en México y que se arrastra desde hace mucho tiempo, siendo más notorio los fines de año.

EN EL CAMINO

Y que tal la mansión de 20 millones de pesos que se está construyendo la alcaldesa panistas de Monterrey, ¡que buen regalo de fin de año se está dando!

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