prd tricolorEn el juego de la simulación política, el prd como partido y como gobierno ha encontrado la forma  de adaptarse a las reglas no escritas… y lo festeja porque se estaba quedando fuera de las grandes bolsas de dinero.

Atrás han quedado aquellos tiempos heroicos, en que el partido del inicial sol azteca tricolor forzado a pintarse de blanco y negro – porque, decían las autoridades electorales de entonces, se confundía con el del pri – para posteriormente pintase de negro y amarillo, del 5 de mayo de 1989 cuando fue fundado por la escisión del priismo bajo el comando de cuauhtémoc cárdenas, que se decía organización política “de izquierda”, convirtiéndose en la peña rocosa en el zapato del sistema, reforzada por una persecución feroz a sus militantes por parte del régimen salinista.

Los discursos eran incendiarios, los llamados a defender la soberanía nacional, al país y a sus habitantes calaban hondo tanto en la ciudadanía como en el más recóndito lugar de la residencia oficial de los pinos y del palacio nacional.

La noticias de un resquebrajamiento en el partido oficial, en el de la dictadura perfecta como lo calificara Mario Vargas Llosa y que inútilmente pretendiera rebatir octavio paz con la extraña etiqueta de dominio hegemónico de partido (como si hubiese competencia entonces), fueron de repercusión internacional, de pronóstico reservado y de esperanza en que por fin el país podría tener estabilidad, certeza y rumbo.

Pero, ¿qué ha sucedido en estos 24 años con el prd? ¿Qué ha pasado desde aquel apoteósico irrumpimiento en la política nacional del frente democrático nacional, con la tristemente célebre “caída del sistema” y presunto fraude contra Cárdenas, así como el bono político – electoral generado y que fue con el que nació el partido del sol azteca? ¿Qué pasó con los bonos político – electorales de las elecciones  del 2006 y el 2012? ¿Cómo ha fortalecido al partido el que sea gobernante en el Distrito Federal desde que se estableció la figura de jefe de gobierno para las elecciones de 1997 hasta la fecha?

¿Qué ha pasado en cuestión de beneficios o cambios en esos 24 años de existencia de prd en relación a sí mismo y al país? Una sola palabra: Nada.

Hoy tras 24 años de existencia, el prd ha mostrado la cara de aburguesamiento que siempre tuvo (como lo comenta Edgar Clement en http://tinyurl.com/l85awbd) y que se ve fortalecida con el regreso del pri al poder presidencial y al apoyo abierto que el presidente nacional jesús zambrano (y el líder informal, jesús ortega) ha dado desde la plataforma del pacto por México a reformas francamente lesivas a la ciudadanía impulsadas por el régimen de enrique peña nieto, señalando que se hizo para “reducir la brecha de desigualdad entre los mexicanos”.

Y entonces, ya han deshecho de la etiqueta “de izquierda”, los diputados y senadores de han lanzado a aprobar y apoyar lo que el régimen dicta, gobernantes perredistas se la pasan elogiando las acciones presidenciales como graco ramírez en Morelos o “entregando la plaza” como miguel ángel mancera en el Distrito Federal, logrando con ello mayor cantidad de dinero para los legisladores y el fondo de capitalidad para la ciudad (que se supone sería para enfrentar posibles contingencias en la ciudad, pero dado que se contempla darle cabida al DF en el fondo de aportaciones para la infraestructura social del ramo 33 en 2014 – ver http://tinyurl.com/mnkrw9v -, eso realmente se traduce en un presupuesto récord para el año entrante a merced de asambleístas perredistas; por ello, ya no se sabe si el de capitalidad es apoyo o premio).

De una trayectoria de 24 años como partido de inicio opositor y ahora concertasesionador, la actuación del prd ha dejado tres saldos palpables: Le regresa al pan el papel de opositor de chocolate que siempre ha tenido y regresa al logo tricolor, ahora sin que importe que se pueda confundir con el del pri, y su llegada por fin a los grandes presupuestos de premio y de uso a discreción.

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