RetrocesoAllá por el mes de enero de 2012, en los momentos en que nos dejaba libre el trabajo de oficina, ya estaba en pleno la efervescencia electoral, se sabía que enrique peña nieto era el candidato del PRI desde el momento en que llegó a la gubernatura del Estado de México en 2005; que el PAN, al no tener a juan camilo mouriño, no tenía para dónde hacerse y optaría por tener una candidatura gris con josefina vázquez mota y que bajo ninguna circunstancia andrés manuel lópez obrador se dejaría arrebatar la bandera del PRD y mucho menos por marcelo ebrard, al que considera su obra.

También en esos meses, que podríamos llamar “esperanzadores”, nos preguntábamos cómo estaría la contienda y quién ganaría, coincidíamos en que si lo dejaban pasar marcelo podría hacer un buen papel como presidente y que,en su caso, el PRI tendría que comportarse como si fuera decente y algo hubiese aprendido de su paso como oposición, el PAN siempre fue considerado un caso perdido.

Parafraseando al que no debe ser nombrado (carlos salinas de gortari) dije a los ahí presentes: No se hagan bolas, la presidencia será para el PRI, al rato veremos la reedición de viejos conocidos como la compra de votos, el carrusel, el ratón loco, el robo y la quema de urnas; de hecho felipe calderón ya debe tener negociada su salida del país y está dejándolo en manos de los priístas. Vamos a ver a un PRI sediento de venganza, va a atacar con todo y va a vender todo lo que le faltó al PAN y aún más.

Mi imaginación fue superada por los hechos.

Una vez que el PRI ha regresado al poder, como ya se esperaba, estamos viendo un brinco al pasado, pues en el país los gobernadores han vuelto a su condición de virreyes absolutos, con la salvedad que ya “no todos” son del tricolor; nos sorprendemos al ver cómo en el DF regresa la figura del Regente, siempre atento a las indicaciones presidenciales; a saber que las policías actúan de una manera tan vil que hacen recordar la época del “negroarturo durazo, cuando sabían dónde estaban los criminales pero su papel era el de atacar a la ciudadanía; atestiguar que los gobernantes vuelven a la inmovilidad como miguel de la madrid en el terremoto de 1985, cuando sin ayuda oficial y aún con robo de la asistencia social nacional y extranjera, la población fue la que se reparó a si misma; a la combinación policía-ejército de represiones como la del halconazo de echeverría en el 71 y la del guante blanco de díaz ordaz en el 68; y mucho más allá todavía, a ver la cómo revivió porfirio díaz con su afán entreguista de los hidrocarburos nacionales al capital extranjero sin garantía alguna.

Lamentablemente la dura realidad en que vive la mayoría de la población del país, que está preocupada por sobrevivir e ingeniar cosas todos los días para tener qué comer y en donde vivir, le impide detenerse a pensar y entender las variables económicas y políticas que imperan en México y manifestarse a favor o en contra. Para todos ellos es mejor tener algo tangible aquí y ahora que esperar a que existan condiciones favorables en 10, 15 o 20 años. El PRI generó esa situación de pauperización y hoy la aprovecha para darle cauce a su inaudita sed de venganza (y de dinero), desmontando volcanes, desapareciendo fondos de pensiones o de ayuda en desastre y hasta gravar con impuestos inverosímiles el consumo de chicle y la comida para mascotas.

A un México ya de por si empobrecido y sin juego en el concierto internacional, como al perro flaco que se le cargan todas las pulgas, faltaría enumerarle las consecuencias económicas para la población que el PRI provocará a través de las reformas educativa, hacendaria y energética, que prometen ser catastróficas y sumir al país en un muy oscuro túnel, donde su apariencia será más cercana al año 1900 que al “esperanzador” 2012.

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